Si no queda satisfecho…

Estamos acostumbrados a escuchar que el cliente siempre tiene la razón y que si uno no queda satisfecho le devuelven el dinero. Pero parece que las palabras se las lleva el viento y se trata de simple cortesía por parte de los empresarios.
Un panadero granadino se ha presentado en la Oficina del Consumidor con una queja cuanto menos insólita. Tras acudir a un prostíbulo y concretar con la prostituta una tarifa de 160 € por el servicio, una vez consumado consideró que no había sido de su agrado y reclamó al gerente del local la devolución de su dinero, ante lo que este respondió negativamente. La Junta de Arbitraje de la Diputación de Granada actúa en este tipo de asuntos para que no haga falta llegar a los tribunales. En este caso no se pudo llegar a ningún acuerdo ya que la prostituta no se presentó a la vista programada.

Share

Anuncios

Vergüenza de padre

El ser humano nunca dejará de sorprendernos ante su ineptitud en determinados momentos de la vida. A un padre marbellí no se le ocurrió otra cosa que dejar a su hija de 4 años encerrada en el coche mientras acudía a un prostíbulo de la ciudad malagueña. Como el padre se hacía de rogar, la niña, aburrida de tanta espera, decidió salir del coche y echó a andar por las calles. Un ciudadano senegalés, al encontrarse a una niña de 4 años caminando sola, decidió acompañarla a la comisaria más cercana pensando que se había perdido.
Cuál fue la sorpresa del padre que, desquiciado por haber perdido a su hija, encontró a la niña cuando acudió a la comisaria más cercana para denunciar su desaparición. Seguro que se le cayó la cara de la vergüenza, pero estoy convencido de que lo que más temía realmente el padre era la reacción de la madre de su hija cuando se enterase de lo sucedido.

Share